miércoles, 24 de agosto de 2016

¿Somos la generación que no quiere relaciones?

Todos queremos en el fondo tener un/a acompañante para fiestas, bailes, bodas, eventos, etc. Alguien a quien regalar y recibir regalos especiales en Navidad, Día de los Enamorados, Cumpleaños y demás. Esa persona con quien puedes contar siempre para ir a cualquier sitio o comer cualquier cosa y hace de esos momentos tan especiales.
Pero somos una generación que no quiere relaciones.


Algunos navegamos por redes sociales para encontrar a la persona adecuada, como si quisiéramos hacer un pedido de nuestra alma gemela. Leemos libros de autoayuda, de cómo ligar o cómo saber si le gustas, con la esperanza de que aprendamos a conquistar o modelar a esa persona especial. Pero aún así no queremos tener una relación.

Queremos tener una relación pero no queremos el esfuerzo que implica tenerla. Queremos coquetear pero no mirarnos a los ojos, queremos celebrar aniversarios y San Valentines pero sin currarnoslo el resto del año. Queremos un 'felices para siempre' pero no profundizar ni entrenar para ello.


No queremos darle a nadie el poder de hacernos daño, que es el miedo que tenemos. "Amigos con derecho a roce", no nos gusta poner etiquetas, presumir de estar con alguien sí, pero no comprometernos.

Cuando parece que las cosas empiezan a ir en serio, sentimos la necesidad de huir, de escondernos, de irnos. Piensas; hay muchos peces en el mar, siempre hay oportunidad de encontrar el amor más adelante, pero hay muy pocas de mantenerlas hoy en día.

No queremos a una persona, queremos un cuerpo que nos acompañe cuando nosotros queremos, porque nuestra infancia repleta de peliculas Disney nos enseñaron que el amor existe, que es posible, pero en nuestra adolescencia aprendimos que si queremos algo tenemos derecho a tenerlo.



Por esto y mucho más, no tengamos miedo a tener relaciones, siempre llega el/la adecuado/a, no descartes ir con pies de plomo ni tampoco conocer gente aunque no te llame mucho la atención.


Porque como dice mi madre; a lo largo de tu vida besarás a muchos sapos, pero cuando llegue el adecuado lo notarás, aunque sea un sapo más, será diferente a todos los demás.